

Después de que se iniciaran las obras de reurbanización de la Calle Mayor de Sagunto, que afectaban también a vías como Héroes, Josefa Daroqui o Porta Ferrisa, miembros de las AAVV Ciutat Vella, El Rabal o Penyetes, además de Discamp se reunieron con la delegada de Patrimonio Laura Casans y con el técnico responsable del Ayuntamiento, una cita en la que se abordaron temas como la falta de accesibilidad de los adoquines, por lo que se solicitó una modificación del diseño para que se incluyera una franja de metro y medio “transitable para cualquier peatón”.
No obstante, apuntan, “desgraciadamente para los usuarios de esta calle no ha sido posible”, al tiempo que critican que el Ayuntamiento “ha tolerado que se ejecutara un vial que no cumple con la normativa de accesibilidad”, que explicita que la parte peatonal “no presentará escalones aislado ni resaltes”.
En este sentido, continúan, cualquiera que visite la calle puede comprobar que “si hay algo son resaltes, que ya han provocado un accidente en el que se ha visto afectado a un vecino que tiene poca movilidad que tropezó y llegó a golpearse la cabeza contra el suelo”, al tiempo que recuerdan que en el casco antiguo, “el 75% de los vecinos supera los 60 años y la mayoría tiene carencias”.
De igual modo, critican que en calle Mayor, al contrario de lo que dice la normativa, “no se ha dispuesto ningún tipo de diferenciación para evitar confusiones, ni en el pavimento ni mediante bolardos, entre la zona destinada a vehículos y la destinada a peatones”.
Asimismo, también denuncian que la ejecución de las obras “ha dejado mucho que desear”, y ponen como ejemplo que en dos puntos los imbornales no recogían el agua de lluvia por “no estar bien situados. Con las últimas lluvias, delante de la Ermita de San Miguel, la calle quedó embalsada con precipitaciones de poca importancia”.
También manifiestan como las juntas entre adoquines “se han abierto y vaciado, quedando sueltos y dificultando aún más el tránsito de peatones, además de que en breve serán socavones o baches. Es una lástima que la calle aún no está inaugurada y ya está en un estado lamentable”.
Desde estos colectivos confían en que las obras no se reciban hasta que no estén solucionados todos estos puntos, “de lo contrario, terminaremos pagándolos los propios vecinos, primero con una calle que no está en condiciones y después teniendo que arreglarla y adaptarla, con el consiguiente coste para el Ayuntamiento y por consiguiente para todos nosotros”.






