El Museo de la plaza de la Morería, que entre sus muchos restos arqueológicos alberga una calzada romana, en un estado de conservación magnifico y en un entorno urbano, es un ejemplo de bien hacer por parte de la administración municipal. Fue durante nuestro mandato (2003-2007) cuando firmamos el acuerdo, lúcido y ambicioso, de conservar esta zona arqueológica y ponerla en valor, negociando con la empresa constructora salvar arquitectónicamente estos restos, consiguiendo la propiedad del sótano y del bajo del edificio, supliéndolo con una mayor altura; para luego, llegar a un acuerdo ejemplar e inteligente, con una empresa recién instalada, que llegó con vocación de inserción y colaboración con la ciudad, como fue y es Gas Natural Fenosa (antes Unión Fenosa) para minimizar la inversión del Ayuntamiento y maximizar la participación de empresas privadas en materia de recuperación y valorización del patrimonio histórico.
Con la política casi obsesiva del PP, especialmente mediática, de apropiarse de todo lo iniciado por el anterior gobierno municipal que hemos sufrido, seguramente pocos recuerden que fue la Alcaldesa Gloria Calero y su equipo de gobierno el que permitió y permite que este museo sea ya en parte una realidad y continúe la puesta en valor de la riqueza milenaria de nuestro suelo. De ninguna manera esperamos que Castelló recuerde este hecho. Pero creo, humildemente, que cuando se trabaja con inteligencia, pensado estratégicamente y haciendo ciudad desde el patrimonio que tenemos, se pueden hacer las cosas bien. Ahora se recogen los frutos de una siembra de decisiones políticas y acuerdos, que deberían ser un ejemplo a seguir, más allá de pararse frente a la obra y llenarse la boca de patrimonio, cuando el PP en muchos años de gobierno poco o nada hizo por él, a pesar de la ingente cantidad de euros (mas de 50 millones) que han dispuesto para inversiones en los tres últimos años. De la Generalitat ni hablamos.Al asumir el Gobierno de la ciudad en el 2003 sabíamos que Sagunto, entre otras alternativas, podía vivir de su patrimonio histórico, al que luego sumamos el patrimonio industrial. El turismo de sol y playa necesita un complemento, un valor agregado –arqueológico, cultura- que complete su visita o estancia. Pero esos complementos, hay que gestarlos, pensarlos, programarlos, y, también, intentar hacerlos con la menor repercusión posible para el erario público municipal. Digo que “hay que hacerlo”, pues para Castelló desde la legislatura pasada y en lo que va de esta, casi todo le ha venido como llovido del cielo, heredando un importante número de proyectos en ejecución, o proyectados y presupuestados con anterioridad. Hablamos del Plan de Dinamización del Producto Turístico y el Horno Alto, el Centro de recepción de visitantes del Castillo (inexplicablemente todavía sin abrir), la plaza de la puerta del Circo Romano o el propio Museo de la Plaza de la Morería.
Podemos preguntarnos cuál ha sido la gestión municipal de estos equipos del PP, que en los últimos años han recibido una importante inyección de millones de euros del Gobierno de España con los Planes Zapatero, de la aportación del Plan Confianza no finalizado -aunque debería-, además de las cantidades que se han librado procedentes de la venta del suelo municipal (PMS) o del canon de la empresa mixta de agua y lamentar la oportunidad perdida por su dedicación a gastar dinero público con poco o ningún sentido. Y es que, de eso va una parte importante del trabajo de un gobierno municipal: De invertir con sentido estratégico, con habilidad e inteligencia, eso es lo que beneficia a los vecinos y vecinas, lo que realza la calidad de la ciudad y la hace atractiva para los propios y para los visitantes. Eso fue lo que humildemente hicimos, y a cuento del Museo no está mal recordarlo. Y eso es lo que esperamos volver a hacer, por el bien de esta ciudad que se merece los mejores gobernantes dedicados a tiempo completo a buscar su crecimiento y desarrollo.
José Luis Chover
Portavoz del Grupo Municipal Socialista





