Los resultados de las pasadas elecciones municipales nos ofrecían varias conclusiones. La primera de ella era la derrota del tripartito, que pasó de 13 a 10 concejales, y la segunda, la aplastante victoria del PP, con una gran diferencia con la segunda fuerza más votada, el PSPV. Esto significaba, a la vista de los resultados, que Alfredo Castelló iba a ser proclamado alcalde por ‘minoría absoluta’, es decir, con el único apoyo de los nueve concejales populares.


