Como si de plena campaña, o precampaña, electoral se tratase, últimamente no dejamos de ver fotos y más fotos del señor alcalde de Sagunto, Alfredo Castelló, que aprovecha la más mÃnima para visitar cualquier actuación a punto de comenzar, en curso y dispuesta a finalizar con el único objetivo, o al menos esa es la sensación que da, de hacerse la foto. Lo mismo sucede cuando se entrevista con un colectivo determinado o una persona relevante del municipio. Y la verdad es que empieza a saturar un poco la imagen del señor Castelló.
En las últimas semanas le hemos visto visitando el solar del futuro IES Jaume I, el solar del Ceip nº 10, en la escuela infantil de 0 a 3 años de Sagunto, en la del Puerto, en la Gerencia, en Pedres Blaves, en la calle Los Claveles, con las banderas en la playa del Puerto, en la del Almardà , en la inauguración del Skate Park del Puerto, en el de Sagunto, ¡ah! y con el Saguntino, con la Unión Musical Porfeña, con el Alser Puerto, etc… Hasta dos informaciones diarias de este tipo hemos llegado a recibir.No sabemos si esta estrategia, que puede llegar a agotar, no sólo a los medios de comunicación sino también a la ciudadanÃa en general, se debe a que el señor Castelló y el PP saguntino están preparando el camino de cara a las próximas elecciones municipales, que todavÃa pillan un poco lejos, o más bien a que, ante la situación de debilidad del equipo de gobierno, que se encuentra en minorÃa tras la ruptura del pacto con SP y tiene poco margen de maniobra a la hora de tomar decisiones, debe intentar ofrecer una imagen de actividad, y no de paralización.
Para ello, Castelló recurre a ‘salir en la foto’ continuamente, apareciendo en todas aquellas actuaciones en marcha o que se van a desarrollar en la ciudad, independientemente de que éstas estén financiadas por fondos municipales, autonómicos (Plan Confianza o las inversiones en infraestructuras educativas) o estatales (Plan E).
A nuestro juicio se trata de una estrategia equÃvoca que puede llegar a ser contraproducente, o como dirÃan en publicidad, vale más un buen anuncio que diez malos ‘spots’. Pero ésta es sólo la humilde opinión de un modesto medio digital.







