15 de mayo de 2007. Alfredo Castelló afirma en LEVANTE-EMV: “Tenemos un plan de acceso a la vivienda muy potente y encajado con la Generalitat Valenciana”.
El Partido Popular gana unos días después las municipales de Sagunto con 10.117 votos. Obtiene nueve concejales -de un total de veinticinco- que convierten a Castelló en alcalde de la ciudad.
Con la finalidad de paliar las dificultades de acceso a la vivienda, el nuevo gobierno municipal se compromete a iniciar la construcción de viviendas de protección oficial (VPO) en Sagunto antes de que finalice 2007.
En concreto, Sergio Muniesa (concejal de Urbanismo) manifiesta en EL ECONÓMICO: “Nuestra idea es que en cuatro meses, con el sistema comentado y propuesto por el equipo de gobierno, salgan a concurso 748 viviendas para su construcción”. A su vez, en noviembre de ese mismo año se presenta el Plan Municipal de la Vivienda a los partidos de la oposición y al Consejo Económico y Social (CES).
Jaime Goig -portavoz de Segregación Porteña- afirma que “el anuncio de las 748 viviendas es un plan fantasma y una arma publicitaria de Castelló que se salta lo acordado por la mayoría y que engaña a la gente apuntándola en un plan que no existe. Eso se llama prepotencia".
A pesar de lo anterior, el 19 de diciembre de 2007 Segregación Porteña y el Partido Popular escenifican -mediante la celebración de una rueda de prensa conjunta- un acuerdo para desbloquear, entre otros asuntos, la aprobación del Plan Municipal de la Vivienda de Sagunto. Una semana después, Castelló saca adelante esta propuesta en el pleno del ayuntamiento con el apoyo de la formación segregacionista y del BLOC.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento se comprometía -entre otras cuestiones- a poner a disposición del mercado inmobiliario terrenos del PMS (Patrimonio Municipal del Suelo) para la construcción de Viviendas de Promoción Pública(VPP) a través de empresas, sindicatos y cooperativas.
Durante los siguientes meses, el Plan Municipal de la Vivienda del Partido Popular no sólo es objeto de críticas por parte de la oposición municipal, sino que también se encuentra con el rechazo frontal de diferentes cooperativas del municipio. Algunas de éstas, representadas por el abogado Jorge Raúl Ferrer, llegan incluso a iniciar actuaciones de carácter judicial contra esta normativa y su aplicación.
Tanto la oposición como las referidas entidades sociales coinciden en que el Plan Municipal de la Vivienda de Sagunto se había convertido en un instrumento para poner a disposición de “grandes grupos inmobiliarios” el suelo del ayuntamiento.
En febrero de 2008, después de reunirse con un grupo de promotores, el edil de SP Manuel González reconoce que este plan estaba ocasionando "graves perjuicios al sector inmobiliario".
Sin perjuicio de lo anterior, en el ACUERDO DE ESTABILIDAD POLÍTICA Y GOBIERNO suscrito en agosto de 2008 por el Partido Popular y Segregación Porteña, se conviene “finalizar la licitación de las parcelas municipales establecidas en el Plan de la Vivienda durante este año, de forma que se valore en atención a las características de las parcelas a empresas que tengan su sede o contraten con empresas del municipio y la enajenación a sindicatos y cooperativas”.
Ya en la recta final de la anterior legislatura, dirigentes del Partido Popular de Sagunto relacionan la ineficacia del Plan Municipal de Vivienda en Sagunto con la actual crisis inmobiliaria “provocada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero”.
Es cierto que nuestro sector inmobiliario ha cambiado de manera drástica desde la aprobación de este plan en 2007, lo que precisaría una amplia revisión de esta normativa. Pero considerando que siguen existiendo dificultades para acceder a la vivienda (especialmente, por parte de los jóvenes y desempleados con imposibilidad de atender sus hipotecas) los poderes públicos deben continuar desarrollando políticas activas que eviten mayores porcentajes de exclusión social por motivo de la vivienda.
Máxime cuando el Plan Municipal de la Vivienda de Sagunto se sustentaba en el “mandato constitucional que exige a los poderes públicos orientar sus líneas de actuación hacia el cumplimiento y satisfacción del derecho a una vivienda digna y adecuada, reconocido en el artículo 47 de nuestra Carta Magna”.
Por lo anterior, la construcción de nuevas viviendas (VPP) recogida en aquél venía acompañada de otras medidas tales como la puesta en marcha y ejecución de un plan de rehabilitación de fachadas y de un plan de adecuación de viviendas para mayores y/o discapacitados, así como de la intervención “en el mercado del suelo y de la vivienda, ayudando a controlar su precio y garantizando el acceso”, no sólo en régimen de propiedad, sino también en régimen de propiedad superficiaria o alquiler, “a determinados grupos con especiales dificultades”. Ello con la finalidad de “diversificar las oportunidades”, tal y como había afirmado tiempo atrás Castelló.
Llega 2011 y, a pesar de que el gobierno municipal del Partido Popular había tenido desde 2007 una presencia continuada en los medios de comunicación para defender su política, lo cierto es que todavía no se había construido una sola vivienda ni se había puesto en marcha ninguna otra medida en nuestra ciudad con sujeción a este Plan Municipal.
Para mayor indecencia, tal y como denunció en mayo de 2011 José Luis Chover -portavoz del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Sagunto-, “las cerca de 1500 personas que presentaron la documentación en la SAG para optar a un piso, todavía hoy, tres años y medio después, no saben qué ha pasado con su solicitud o para qué ha servido su inscripción”.
Con la perspectiva del tiempo, y en atención a lo anterior, que cada cual saque sus propias conclusiones sobre qué fue de aquella ciudad de las oportunidades que en materia de vivienda nos quiso vender el PP.






Considerando que siguen existiendo dificultades para acceder a la vivienda (especialmente, por parte de los jóvenes y desempleados con imposibilidad de atender sus hipotecas) los poderes públicos deben continuar desarrollando políticas activas que eviten mayores porcentajes de exclusión social por motivo de la vivienda







