
A finales de julio comenzaron a hacerse las pruebas de iluminación de Horno Alto y finalmente, durante las fiestas patronales de agosto en el Puerto de Sagunto pudo contemplarse el monumento totalmente iluminado. Desde SP han expresado su “sorpresa” al comprobar que la nueva iluminación “difería notablemente de la que había antes del comienzo de las obras de rehabilitación”, a primeros de 2009.
Por aquellas fechas, explican, las luces tuvieron que ser desmontadas y guardadas, ya que interferían en los trabajos de pintado del Horno. Su ubicación dificultaba además el tránsito de las futuras visitas por esta inmensa estructura férrea. Así pues, continúan los segregacionistas, se desmontaron y todo lo aprovechable se guardó para su posterior uso, una vez finalizada la pintura del Horno.Sin embargo, las nuevas luces “son radicalmente distintas a las anteriores. Si las de antes realzaban al monumento con una luz indirecta, no siendo visibles desde el exterior los puntos lumínicos, las de ahora son justo todo lo contrario: se pueden ver desde fuera los puntos luminosos, que destacan más que el monumento en sí, ofreciendo sin duda el aspecto de estructura industrial, pero con menoscabo para el monumento”.
Además, critican desde SP, han desaparecido las luces rojas que iluminaban la cuba o crisol “con su subida cíclica de tono desde el anaranjado al rojo intenso, dándole un aspecto realmente llamativo y singular”. En definitiva, “se ha cambiado totalmente la filosofía de iluminación del Horno, y por la noche su silueta se diluye entre las luces industriales de las instalaciones portuarias de Fertiberia o Saggas, sin singularizar o realzar tan emblemático monumento”.
“En esta época de crisis –concluyen-, nos parece un auténtico despilfarro no aprovechar el material eléctrico que se tuvo que desmontar al iniciarse las obras, máxime cuando nos constan las enormes dificultades presupuestarias que tiene el Horno Alto para finalizar su rehabilitación”.
Además, el monumento “merece una iluminación que realce su espectacular silueta, acorde con su importancia histórica, social y cultural. No sabemos qué opina al respecto la Concejalía de Patrimonio Industrial dirigida por Vicente Vayà, pero da la impresión de que este asunto, como otros relativos al patrimonio del Puerto, le queda un poco lejos”.








